Dios:
Llevo injurias a cuestas,
He de ofrecer disculpas,
y siempre he de dar perdon,
Si mis amigos caen uno a uno,
Y sus caminos se separan del mio,
Yo siguiré mi destino.
Siempre fiel a mis principios,
Siempre fiel a mi ideal,
Y asi he de seguir hasta el final.
Si la desesperación llega a mi oido
y la confusión nubla mi mente,
La fuerza de mi corazón queda latente.
Aún cuando mis brazos flaqueen
y una tormenta caiga,
Mi alma no se quebranta.
Aun cuando la noche opaque mi vista,
Que la lluvia detenga mi paso,
Mi espiritu no se cansa.